Entró corriendo mientras sonaba Man Overboard de Blink 182, abrió lo que había comprado y mientras lo engullía con desesperación giraba sobre sí mismo, vueltas y más vueltas, así hasta que el mareo lo lanzó al suelo… y se quedo ahí… sintiéndose feliz como un pequeño, que no tiene preocupaciones; por un segundo las suyas desparecieron…
martes 9 de septiembre de 2008
Corre, salta, grita!!!
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