Entró a la habitación, ella lo observó y dijo: "disculpa pero necesito retirarme antes", él la miró y mientras pensaba en lo linda que era respondió "claro"
Transcurrieron 2 días, él nuevamente entró a la habitación y ella se acercó a preguntar si esta vez podía entrar con él, el sin pensarlo le dijo que si, pero intrigado en el porqué; al cabo de un rato la miró y vio sus ojos llenos de dolor; quedó más intrigado aún, al final del día, se le acercó a preguntar y ella se negaba a contestar, el entonces la tomó fuertemente del brazo y la miró a los ojos, ella también lo miró, para él fue como si el tiempo se detuviera en ese segundo, se asustó, tanto que la soltó inmediatamente y se fue.
Esa noche titubeante él envió un mensaje, que decía: "tenemos que hablar, no puedo quedarme tranquilo si veo una cara como la que tenías ese día", ella accedió y a la semana siguiente se vieron, hablaron y ella le contó todo, el quedó pasmado: era lo que imaginaba, pero no como lo imaginaba. Surgió una linda amistad desde aquel día, hasta que…
Al cabo de una semana, él quiso verla en otro contexto… ella accedió; él necesitaba saber a qué se debía eso extraño que sentía. Fue un buenísimo día, hasta que llegó el final… fue notorio en ella y él no pudo callárselo. Evidenciaron lo que sucedía y él tomó la determinación de que todo eso valía la pena…
Lo único que quería era estar a su lado, disfrutar cada segundo de su dulce compañía…
Lo que surgió fue único, especial, por lo menos para él… en todo ese tiempo disfrutaron el uno del otro, de compañías, abrazos y por supuesto dulces besos, algunos con sabor a café otros con sabor a caramelo, cada uno mejor que el anterior, cada uno mas adictivo, mas narcótico… sentían que las horas eran eternas en la distancia y que eran cortas en la compañía mutua.
Un fatídico día, la presencia de un indeseable, gatilló una tormenta entre ellos, una tormenta que arrasó con todo…
Una tormenta que lo único que dejo fue un corazón roto, un cúmulo de recuerdos y una caja de objetos, entre los que lo único que hacía falta era lo que él más deseaba… el corazón de su amada

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada