miércoles 1 de octubre de 2008

Sueño

Necesitan ese documento para probar la verdad. Ambos saben dónde buscar, pero es un lugar restringido; sin embargo están decididos a encontrar la verdad. Él habla con el encargado quien inicialmente le dice que no, pero él es muy convincente y finalmente les deja entrar. Comienzan a buscar caja por caja, carpeta por carpeta; ella se distrae; él la reprende y le dice que el tiempo está en contra. Siguen buscando hasta que ella encuentra ese precisado pedazo de papel que contiene la verdad y dejará libre a alguien acusado injustamente de un crimen, alguien a quien eligieron para ser el chivo expiatorio.

Él se pone muy contento tan contento que se olvida de que los pueden atrapar, la abraza e intenta besarla, ella se niega, el comienza tocarla y le habla al oído, le dice que la quiere de nuevo con él. Ella grita, y de pronto es inminente el verdadero autor, que está en una posición de poder, se acerca con sus guardias, hay que escapar. Salen por la puerta y… están casi en frente!!

Se encierran, el encargado no está por ningún lado, salen por los tubos de la ventilación, son libres vuelven a pasar por fuera de la entrada y ven el cadáver del encargado… ambos se sienten culpables: ella de no haber podido cerrar la boca y él de no poder controlar todo lo que por ella siente.

Caminan con la culpa sobre sus hombros, esperan que haciendo lo que van a hacer puedan aunque sea solo un poco reparar el daño que han hecho.